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Ciencia crítica | Repensar la relación de nuestras instituciones con las problemáticas involucradas. Conversación con Guillermo Folguera

Guillermo en edición 1Guillermo Folguera, biólogo y filósofo se desempeña como Investigador Adjunto en el área de Filosofía en CONICET y es Profesor en Historia de la Ciencia en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA. Formó parte del Grupo de Reflexión Rural y dirige un equipo de investigación muy heterodoxo que pone el epicentro en el vínculo que hay entre política científica y tecnológica y problemáticas sociales y ambientales, “ahí es donde estamos tratando de entender un poco más y estamos a caballo combinando con grupos de ciencias naturales y de humanidades

Guillermo participó en la mesa “Las perspectivas de Madre Tierra una sola Salud en la ciencia” que formó parte de la diversidad de enfoques y problemáticas abordadas en el encuentro intercontinental de 16 países propuesto por el IV Congreso Madre Tierra Una Sola Salud realizado a mediados del mes de junio en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fé. Un valioso encuentro que nutrió el amplio campo de análisis sobre las distintas afecciones territoriales asociadas a la salud de las personas y del ambiente por el embate de un modelo productivo que depreda el mundo y acucia a América Latina, donde el mercado de la enfermedad, la comunicación, la resistencia, la biodiversidad, el rol de la ciencia, las instituciones y el Estado deben ser repensados y re_accionados

Si bien la dinámica de los congresos suele ser expositiva también tenía carácter de encuentro, por tanto, es llamativo que no estuvo contemplada la circulación de la palabra; por falta de tiempo se pedía a los asistentes que enviaran sus inquietudes por mail. Una verdadera pena que, siendo tan trabajoso encontrarnos en contextos de pluralidad de voces, nos perdamos la posibilidad de dialogar con lo expuesto. Por otro lado la falta de representación del campo del trabajo organizado en estos escenarios plurales es alarmante; tanto éste como otros encuentros relacionados pueden desarrollarse en instalaciones sindicales y no estar los laburantes representando su voz y producciones sobre problemáticas tan determinantes, sus reflexiones y acciones sobre cómo estas problemáticas inciden en su salud, su trabajo, su economía, su  cultura…

El modelo extractivo depredador supone una serie de prácticas perversas que, escondidos los métodos ilegales de los que se valen para depredar sostenidamente los territorios, legitiman con tácticas, especialmente comunicacionales, al punto que quienes trabajan en esas empresas y viven en zonas afectadas directamente, consienten la idea de progreso; por ejemplo los trabajadores de las megaminas y sus familias; y lo que es peor aún, quienes son víctimas directas de afecciones asociadas con la actividad megaextractiva, en forma de enfermedad, pobreza, despojo de tierras, etc, como los habitantes de Jáchal, provincia de San Juan, que llevan un año y medio sosteniendo una carpa frente al municipio producto de los repetidos derrames de cianuro por parte de la Mina Veladero y se ven obligados a demostrar que son víctimas y qué alcance tienen los daños, para evaluar una eventual medida. Estos penosos peregrinajes tienen un estratégico y burocrático recorrido, laboratorios que hacen muestras, profesionales especializados que ponen sus firmas, académicos que analizan y evalúan, funcionarios que ejecutan o dejan de ejecutar… mientras tanto las empresas depredan, enferman y ganan dinero.

Esto determina una distancia entre la esfera de circulación del poder y la esfera de circulación de las problemáticas. En el caso Monsanto, fue necesario primero la mediación de médicos de pueblos fumigados, el Barrio Ituzaingó Anexo en la provincia de Córdoba protagonizaba una solitaria denuncia sostenida a grito pelado, las Madres de Ituzaingó denunciaban que se morían las personas, que se morían sus niños por el envenenamiento producido por Monsanto. Una pelea terriblemente desigual desde una población atravesada por la enfermedad y la desesperación contra un imperio criminal avalado por las políticas de Estado; solo la participación comprometida y organizada de profesionales de la salud y científicos con otras organizaciones en lucha en muchos otros lugares del mundo gestó una instancia de tribunal intercontinental que recientemente obtuvo un fallo en la Haya donde la empresa Monsanto fue hallada culpable de Ecocidio.  Desde que las Madres de Ituzaingó Anexo comenzaron con las denuncias, al momento del fallo, pasaron 15 años de lucha y se sojizó todo lo que podía sojizarse en Argentina según lo proyectado en el tratado IIRSA , claro está, en cada territorio sojizado poblaciones, aire, agua, suelo, cultura y trabajo depredados y enfermos.

Lo mismo para el caso de las subestaciones que alimentan de electricidad las megaciudades crecientes, o las problemáticas producto de represas hidroeléctricas, o las producidas por la extracción de combustibles no convencionales (fracking)… un combo megadestructivo funcionando simultáneamente, sin descanso, día tras día por años y años.

Con este marco de análisis empezamos la conversación con Guillermo Folguera reflexionando sobre la relación entre el campo del trabajo en lucha y el rol de la ciencia, qué puede establecerse y qué no está pudiendo establecerse

Compartimos sus reflexiones

Creo que hay dos cosas, una es por parte de aquéllos actores que están desarrollando la actividad científica, organizaciones como JCP (Jóvenes Científicos Precarizados) han puesto mucho esfuerzo, también ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), en la reivindicación del científico como trabajador, o el becario como trabajador; el científico está claro que la imagen de sí mismo no es como un productor de algo, un trabajador de algo, en el mejor de los casos un espejo de la realidad.

Pero no es el único punto que para mí es importantísimo,  cuando se asume la neutralidad ética y política de la actividad científica y se plantea que la ciencia y la tecnología no es algo en si misma sino que depende de cómo se la use, creo que se ve el puente con política científica, cómo la elección de determinados saberes o la elección de determinadas tecnologías genera consecuencias sobre la práctica de trabajadores.

La instauración del modelo sojero producto de la actividad científica, tenía previsto el vaciamiento de la figura del trabajador rural y por ende de los pueblos; solo podía ser contemplado a partir de un proyecto de un transgénico a gran escala reproduciendo modelos como el norteamericano con alta tecnologización y baja mano de obra; entonces, en los dos sentidos me parece importantísimo reivindicar la figura del trabajador, el científico como trabajador y las consecuencias de aquellas elecciones desarrolladas por la ciencia y la tecnología sobre trabajadores, que pone en primer lugar cómo las políticas científicas inciden directamente en el repensar cotidiano del trabajador, y el trabajador. Ahí tenemos un desafío, no estamos logrando que se vea ese vínculo. En el mejor de los casos aparece el científico como trabajador, el becario como trabajador, pero cómo incide el proyecto Pampa Azul en el pequeño pesquero por ejemplo, no está ni contemplado. Cómo incidió el modelo agrario basado en paquete tecnológico de la soja sobre la dinámica rural de los trabajadores rurales?

En uno de los curso que doy, en Madryn, el último día discutíamos ciencia y ética, y ese día uno de los chicos medio que se quebró y contó que él estaba haciendo un muestreo en diferentes muelles, creo que hay cinco muelles en Madryn, y uno de los muelles es exclusivo de ALUAR, no sé cómo se enteró ALUAR pero le ofreció bancarle un viaje al pibe para que analice su muestra, creo que en Brasil, si y solo si sacaba el punto de muestreo de su muelle, porque estaba estudiando la contaminación por la pintura de los barcos, y accedieron. Clarísimo. Cuando me puse a averiguar un poco de ALUAR, el poder que obviamente tenía dentro de la comunidad de Madryn, me contaban que la gente que trabaja en la empresa se jubila antes, con una muy buena jubilación, y todos saben que tienen cáncer de determinado tipo a determinada edad, imaginate como se conecta, no? Cómo se conecta la discusión en torno de política científica, temas ambientales, derecho de los trabajadores con un big brother como ALUAR en relación con una ciudad… no sé, esos son los nexos que encuentro.

Los territorios fuértemente atravesados por los síntomas de un modelo depredador que arrolla desde los conceptos hasta los cuerpos; modos de organización rural, indígena o urbana con diálogos rotos y tantos fragmentos como el sistema pueda generar. Invisibilizar y silenciar parece ser una tarea sencilla, las voces están transferidas a la academia, a los medios, a la política… maridar el trabajo intelectual con la puesta del cuerpo podría generar una transformación que tuerza estos destinos de reproducción y perpetuidad del daño?

Para generar una transformación la problemática no tiene que estar determinada de manera externa, el otorgamiento de la voz no surge por un dador externo, surge porque la problemática está determinada por esas voces, es el origen de todo este recorrido alternativo

Eso es lo que estamos proponiendo, en la política, la problemática es claramente el tema del trabajo. Es cómo vive, trabaja, come, hace el amor, muere la gente de determinado lugar; es ahí el origen y entonces sí, la interpelación de determinados actores y determinadas voces y determinados saberes vinculados con una problemática que no tiene una predeterminación.

A la hora de entender la relación ciencia y tecnología y problemáticas sociales y ambientales, se presentan como dos voces. Yo reconozco que hay por lo menos tres, y esa tercera me parece muy nociva por la omisión.

Planteo una primera posición que es la canónica de ciencia empresarial; una tercera posición que es crítica, por decirlo de alguna manera, y tiene que ver con la recuperación de los fines ético-políticos como una discusión por dar, recuperar el para qué se hacen determinadas cuestiones. Pero hay un tipo de ciencia intermedio, que es un tipo de ciencia neutra, que omite las valoraciones, omite cualquier reflexión de tipo ético-política y por supuesto, no se visualiza como trabajador. Se saca directamente del panorama y recupera lo peor de la ciencia positivista de la segunda mitad del siglo XIX

A mí me parece muy interesante para entender el estado actual y también entender porqué las cosas que estamos intentando no prosperan.

El primer tipo de ciencia, un tipo de ciencia empresarial, tiene un carácter global y en Argentina tiene una instauración y una materialización institucional a partir del Ministerio de Ciencia y Tecnología, una lógica con base capitalista neoliberal que busca instaurar sujetos de corte empresarial, también científicos de corte empresarial con noción de innovación, y como lógica de relaciones humanas la competencia y el lugar de consumidores. Tiene como instituciones integrantes, instituciones como INTA donde logró prevalecer; facultades, en el caso de la UBA, como agronomía o económicas fueron tomadas rápidamente y hay otras facultades que tienen mixturas.

La figura del científico empresarial frustra hasta a quienes lo están consolidando en Argentina por cómo prevalece el científico marco descriptor del universo, aséptico, etc, el segundo tipo de actor científico

Para entenderlo en término de trabajadores y de masa crítica, son el grueso de la comunidad científica argentina, el grueso no son los científicos empresarios. Ocupan lugares de decisión, tienen sus propias lógicas, tienen inercia, hay instituciones que posiblemente no tengan prevalencia ahí, INTA no lo tiene, Facultad de Economía no lo tiene, pero mi percepción de todos estos años es que siguen teniendo un poder muy grande, a diferencia de otros lugares, por ejemplo EEUU.

Pero me importa mucho por algo que se relaciona con lo anterior que es, ese científico frente a la pregunta de cómo aborda las problemáticas sociales o ambientales hace dos cosas, o dice que no le interesan, o lo que pasa en la mayoría de los casos, dicen que lo que él hace le genera un bienestar a la sociedad y a la naturaleza, lo que él ya hace por naturaleza le va a generar bienestar, por ejemplo informándole los grados de contaminación. (Continúa)

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Ciencia crítica | Repensar la relación de nuestras instituciones con las problemáticas involucradas. Conversación con Guillermo Folguera

 

Cecilia Fernandez Lisso | IDEP Salud  ATE Argentina

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